LA MESA ROTA

Por Nicolás Nocino - Septiembre de 2021 - Comensalidad

La mesa, aquella cuyos materiales, origen y forma no importan en absoluto cuando de reunirnos se trata; aquella que nos hermanó como especie en ese acto tan simbólico de compartir el alimento; que fue muda testigo del surgimiento de cada acto inherente a la historia y cultura de cada pueblo y comunidad, -desde el lenguaje para abajo-, HOY ESTÁ ROTA.

Aquella mesa que nos encontró ‘compartiendo el pan’ con nuestros semejantes y desde entonces consideramos a “compañeros” y “compañeras” a quienes participan del ritual, -para muchos sagrado y bendecido-, HOY ESTÁ ROTA.

Aquella mesa que vio nacer relaciones, que juntó en celebración a generaciones enteras, abuelos, abuelas, padres, madres y niños, hasta bisabuelos… que escuchó historias mágicas que no están escritas en ninguna página pero se guardan para siempre en ese lugar bien dentro que atesoramos, HOY ESTÁ ROTA. Pero es preciso recuperarla.

De la realeza a la pobreza, una mesa servida y esperando a ser compartida estuvo siempre expectante del encuentro, de la charla, de la comunión con ese alimento compartido que nos nutre tanto el cuerpo físico con sus sabores y nutrientes, como la memoria y el espíritu con todo lo demás que sucede -invisible por cierto, pero no imperceptible-. Porque en este ejercicio de la comensalidad colectiva inherente a la especie, supimos transmitir mucho más que recetas sabrosas de familia; supimos transmitir amor sin darnos cuenta. Y supimos recibirlo.

Consideramos que esta mesa rota, donde comensales rotos engullen alimentos rotos (llamados productos comestibles) sin el menor nivel de conciencia mirando pantallas y no personas, debe ser recuperada.

Celebramos así, cada intento como éste de mantenerla sana, real, donde primen encuentros reales, con intercambios reales y alimentos reales…

A nuestra salud.

Gracias Lalo por tantas mesas, sabores, historias y amor.

“La Mesa Rota” - Frida Kahlo

La Mesa Rota